Lo pedí prestado y me lo dieron...

El otro día... sin saber ni cómo ni porqué... acabé en un blog leyendo un artículo sobre gitanos... y fijate cual fue mi sorpresa que no tenía na que ver con lo que suele circular por la red (que suelen ser miles de palabras escritas para desprestigiar nuestro nombre)... y encima estaba bien escrito... tenía ironía, chispa...

En fin, la verdad que me encantó así que se lo pedí prestado al dueño y quería compartirlo por aquí con vosotros....allá va...

A los gitanos, algún día...

A los gitanos, algún día, no mañana, y me temo que pasado tampoco, pero tal vez más adelante, un año de estos, habrá que empezar a reconocerles todo lo mucho y lo bueno que han hecho por este país que se llama España aunque les joda a muchos. Aunque les joda a muchos que se llame España y que sea un país y aunque les joda a muchos que a los gitanos haya nada que agradecerles. Los nacionalistas de diversos pelajes pero idénticos colmillos, ya sabéis. Esos grandes amigos míos de la pistola en el cinto o en la boca. O en el cinto y en la boca, que de todo hay.
Porque en España no somos racistas ni xenófobos, ya sabemos. Bueno, un poquito sí con los moros. Y con los sudamericanos, pero solo con los que parecen incas o mayas, que conste. Ah, y con los franceses, pero porque nos tratan como si nosotros fuésemos portugueses. Pero a parte de eso, con nadie más. Si acaso con los guiris en general si no vienen a dejarse aquí su dinero. Ya sabemos.
Y no, no somos racistas, ya vemos, pero a los gitanos, en fin, a los gitanos es que no los tragamos. Porque son diferentes. Diferentes de los de la peor clase: diferentes y pobres. Porque en España, como pasa en el resto del mundo, si uno es rico ya puede ser de piel verde a motas fucsia y tener la cabeza colgando del escroto que será un tipo la mar de bien recibido en todas partes.
Lo malo es que el tópico, que siempre es injusto y gilipollas, en el caso de los gitanos es más triste aún. Aunque solo sea porque se refiere a compatriotas nuestros. Y no porque compartan con nosotros una misma bandera, que eso me importa medio ajo, sino porque comparten con nosotros años y más años de historia, de glorias, y sobre todo, claro, hablamos de España, de tragedias. Pero ni con esas, oyes, más de medio milenio juntos y aún ni les entendemos ni les aceptamos.
Bueno, pues yo no pierdo la esperanza. Y ellos tampoco. Y así, soterradamente, con pocos medios y un total desinterés por parte de todos los sucesivos gobiernos, el pueblo gitano lucha día a día por su orgullo. Tal vez una causa perdida desde antemano, pero oyes, su mella están haciendo. Poquito a poco, eso sí.
Tampoco es una batalla tan complicada de ganar. Los gitanos no gustan, pero nos morimos por copiar su imagen, de la que vivimos colgados y a bien que la explotamos. Ellos serán ladrones, nómadas y la encarnación del diablo, pero aquí el que no es flamenco es flamencón. Sobre todo si se trata de sorprender a una guiri. O a un guiri.
Y nuestro lenguaje. ¿Qué gachó no currela, quién no tiene biruji en invierno, a quién no le molan las cosas fetén, a quién no le gusta la piltra, o los pinreles de su churumbel llegado el caso?. ¿Quién no ha usado nunca una expresión en caló?. Anda que no les debemos palabras. Riqueza, en una sola idem.
Con los gitanos, claro, luego pasa como con los payos, que de todo hay, los hay buena gente y los hay completos majaderos, pero a diferencia de nosotros los payos, a ellos sí se les juzga de primeras por ser gitanos. Y eso es, en una palabra, asqueroso. Ellos tienen que ser buena gente, pero además deben demostrarlo.
Por menos se han luchado derechos en Occidente. Por menos se lucha hoy por otras causas. Y tal vez por eso, porque esta lucha es noble pero es ignorada es por lo que el cuerpo hoy me pedía romper una lanza por esos señores que lo son.
Así que lo dicho, tal vez mañana no, y pasado puede que tampoco, pero espero que llegue el día y que este llegue a no más tardar, en que a los gitanos les tratemos como lo que son, ciudadanos, y comencemos a ver en ellos a personas y no amenazas.
Empezar por conocerlos puede ser un buen paso.
Vosotros mismos.

Escrito por: Yuste


Desde aquí... gracias de nuevo por tus palabras Yuste


volveré